La relación terapéutica empieza a reparar cuando el paciente percibe, a nivel somático, señales consistentes de seguridad: un tono de voz calmado, un ritmo pausado, una mirada presente, una postura estable, etc. Este nuevo artículo de la Clínica Galatea profundiza en como el vínculo terapéutico puede acontecer un elemento clave de reparación somática.
Podéis leerlo aquí.
Más información