En una sociedad que parece exigirnos estar bien siempre, aceptar el malestar puede resultar difícil. Sin embargo, la salud emocional no consiste en evitar las emociones incómodas, sino en aprender a relacionarnos con ellas de manera flexible.
En este artículo de la Clínica Galatea, el psicólogo Antonio Gata reflexiona sobre por qué la flexibilidad psicológica es clave frente a la positividad tóxica.